Estamos a 20 y aunque Desafío en la Cocina paró sus fogones con motivo del COVID 19 y decidimos no publicar, yo vengo hoy con una tarta deliciosa para el desafío.
¿Y porqué? Pues porque a pesar de todo, nuestro pequeño proyecto cumple 8 años, y dado que muchas de las componentes no han parado de cocinar, pensamos que sería buena idea, y a modo opcional, sin presiones, que la que quisiera preparase una tarta para conmemorar estos ocho años de Desafío.
Y decidimos que esa tarta fuese TARTA HELADA.
Además quisimos con esta entrada, rendirle nuestro pequeño homenaje a nuestra desafiadora y enfermera M. Luz, del blog Trasteando en mi cocina.
Por su profesión, esta pandemia, como todos nuestros sanitaros, ha estado al pie del cañón en su trabajo, cuidando y velando por todos nosotros, aguantando cansancio, preocupación, tensión, miedo ... todo esto, y como ya sabemos, poniendo en riesgo su salud, ella y cada uno de los sanitarios, incluyendo, como no, a los celadores y trabajadores de limpieza de los hospitales.
Para ella, y para todos sus compañeros, os decimos GRACIAS, gracias por vuestra profesionalidad, generosidad y humanidad.
Los aplausos a las ocho están siendo menos fuertes y numerosos, porque el ser humano es así...
Sabed que nunca se os agradecerá lo suficiente lo que habéis hecho , hacéis y haréis por nosotros.
GRACIAS, ojalá el pueblo español no olvide nunca quienes SI SON útiles para la sociedad y quienes NO
Y como un especial brindis, va por ti ,MARI LUZ, y por todos tus compañeros, "pero por ti primero" esta tarta
Tarta al Whisky
La receta la copié literal de "El comidista" y aunque nos dice que las cantidades son para un molde de 22 cm., yo usé uno de 18 cm. y las cantidades me vinieron justas, así que tal cual os las pongo.
Ingredientes
Para la base:
- unos 8 o 10 sobaos pasiegos
- 100ml de agua
- 50gr de azúcar
- 30ml de whisky
Para la crema.
-150gr de leche condensada
- 150gr de queso en crema
- 30ml de whisky
- 200ml de nata para montar
- una cucharadita de esencia de vainilla
Para la crema de yema y decoración:
- cuatro yemas de huevo
- el peso de las cuatro yemas en azúcar
- el peso de las yemas en agua
- una hoja de gelatina
- 200ml de nata para montar
- almendra garrapiñada en granillo
Podemos decorarla con azúcar por encima y aplicando el soplete de cocina para caramelizarlo, yo lo hice pero a penas conseguí dorarlo y me dió miedo derretir la tarta ya que es helada.
De todos modos creo que quedó bastante bien.

De todos modos creo que quedó bastante bien.

Elaboración:
*Forramos un molde con papel de film en la base y papel de horno por las paredes, y en la base vamos colocando los sobaos.
* En un cazo ponemos el agua, el azúcar y el whisky y hacemos un almíbar con el que mojaremos bien los sobaos.
Introducimos la tarta en el frigo mientras hacemos la crema.
*Montamos la nata
*Batimos el queso con la leche condensada, el whisky y la esencia de vainilla.
*Añadimos la nata con cuidado de no batir demasiado fuerte pero mezclando bien todo.
Vertemos la crema e introducimos en el congelador unas tres horas .
Preparamos la yema:
*Hacemos un almíbar un poco espeso con el agua y el azúcar, pero sin llegar a coger color.
*Ponemos a remojar la hoja de gelatina
*Batimos las yemas y una vez hecho el almíbar, introducimos la hoja de gelatina, removemos y la disolvemos.
Vamos vertiendo el almíbar en forma de hilo, despacio sobre las yemas sin dejar de remover
Vertemos sobre la tarta con cuidado y volvemos a introducirla, tapada, en el congelador.
Cuando ya esté bien congelada, montamos la nata , la decoramos con ella y con la almendra garrapiñada a vuestro gusto, por supuesto, podéis volverla a congelar hasta que vayáis a tomarla.
Yo también intenté quemarle un poco de azúcar con el soplete, pero eso ya a vuestro gusto , y maña.
El sabor es delicioso, os lo aseguro, casi o más rica que cualquiera de las compradas, de la mejor marca que penséis.
Y el corte no dice lo contrario...
Esperamos que esta pesadilla pase pronto y volvamos a recuperar la normalidad en nuestras cocinas, en nuestros trabajos y en nuestras rutinas, porque en nuestras vidas, nada será igual
Si queréis ver más tartas heladas, podéis visitar nuestro blog.

Hola Toñi. Una iniciativa estupenda la que has tenido para homenajear a una de las componentes de ese grupo de Desafío en la cocina y que sin duda alguna es totalmente merecido porque en esta situación han sido los que en todo momento han estado en primera línea en esa batalla contra el virus y que deseamos finalice pronto con su derrota.
ResponderEliminarY no podía ser un mejor homenaje que preparando esta tarta. Esta tarta es una de las que siempre tomábamos cuando nos reuníamos con la familia, ahora por diversas circunstancias eso ya no es posible pero viendo el corte has logrado que los recuerdos vuelvan aunque sean momentáneos.
No me cabe duda de que tiene que ser una verdadera delicia ya que tanto la base como el relleno y la cobertura son toda una tentación. ahora si pudiera me comería un gran trozo.
Una tarta fabulosa hecha por una sensacional cocinera y toda una maestra en repostería y manejo de la manga pastelera.
Espero que os encontréis bien.
Un beso y cuidaros.
No hay que dejar de celebrar cualquier aniversario con un rico pastel para alegrar el día, esta es una tarta muy rica que te ha quedado muy bonita.
ResponderEliminarSanitarios y mucha más gente se merecen un gran homenaje y que no se olvide quien es imprescindible y quien no.
Besos.
Verdaderamente , me encanta Toñi, esta super. Yo no la probé, pero tiene que estar incluso mas buena que la que venden por las heladerias. Bs.
ResponderEliminarHemos coincidido en la tarta, la de whisky, el clásico entre las tartas heladas y una de las que más me gustan. Te ha quedado estupenda!! Bs.
ResponderEliminarOcho años ya ? Como pasa el tiempo , es increíble.
ResponderEliminarBuen homenaje y bien merecido, sin ellos estaríamos perdidos. Nunca les agradeceremos lo suficiente todo lo que han hecho y siguen haciendo.
La tarta , qué decirte, más que está de escaparate chiquilla.
Menuda tentación, es la preferida de mi marido , somos un poco viejunos ya ja ja.
Un abrazo tesoro.
¡¡Hola Toñi!! Bonito homenaje, no lo podías haber dicho mejor, personas que son imprescindibles, y por desgracia, pagamos sueldazos a personas que no son imprescindibles para nada, más bien lo contrario, que si no estuvieran, saldríamos ganando todos. Muy justo este homenaje a todas las personas que han estado y están ahí al pie del cañón y también a este desafío que tan buenos ratos o ha hecho pasar. Y oye, que ocho años, ya son años, la mayoría de los blogs, ni ha cumplido tantos años, el mío, por ejemplo, que tiene 6, así que es un reto bien veterano que se merece este pedazo de tarta.
ResponderEliminarNo hace falta que lo digas, se ve que esta tarta nada tiene que envidiar a las de compra, mucho más natural y deliciosa, además, ya van apeteciendo cositas frías, que esta semana, las temperaturas suben y hay que disfrutar de los helados, y si es en formato tarta, mucho mejor. Besitos.
Toñi una bonita iniciativa y un maravilloso homenaje a esta compañera que vela por nuestra salud al pie del cañón.
ResponderEliminarNo hay más ciego que el que no quiere ver, y esta pandemia nos ha demostrado que se sale adelante sin muchas cosas, pero que nuestra vida depende de ciertos profesionales a los que no se les reconoce como merecen ni se le dan los recursos necesarios para realizar su trabajo con seguridad para ellos y para nosotros.
Mucho me temo que nuestra sociedad en general olvida rápido y en cuanto medio tengamos el nivel de vida de antes con bares, fútbol y salidas se nos va a olvidar por dónde hemos pasado y en qué condiciones. No así por mi parte, pero es que yo esto ya lo valoraba de antes y lo voy a seguir reivindicando ahora.
El postre tiene una pinta deliciosa
¡Besos mil!
Corte perfecto Toñi, me encanta esa tarta ochentera que ha sido nuestro postre muchas veces. Genial!
ResponderEliminarY literal que te la voy a copiar yo a ti, nunca he preparado esta tarta y me parece una de las más clásicas y ricas... Pronto solucionaré eso! Un besote
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