EL PODER DE LAS PALABRAS.

Mientras preparaba la comida del día siguiente, en la soledad (forzada, por que suelo cerrar la puerta) de mi cocina, pensaba a raiz de terminar otro libro de Jorge Bucay, en el poder de algunas palabras.



Este libro nos enseña veinte pasos fundamentales resumidos en veinte palabras o conceptos, para crecer. Veinte capítulos del libro.

Las palabras son:


Conocerse – Libertad – Amor – Reír – Escuchar - Aprender con humildad - Ser cordial – Organizar - Vender - Elegir buenas compañías - Actualizarse sin prejuicios – Creatividad - Igualar sin competir - Aprovechar el tiempo - Adicciones y apegos - Riesgos evaluados – Negociar – Fracaso -Volver a empezar - No dudar del resultado

Hasta ahora, todo lo que he leido de este autor gira en torno a los mismos conceptos, ideas y reflexiones que nos hacen cambiar nuestra voz interior de ... "yo no podré" a... "¿y porqué no?.


Seguramente habrá quien no necesite todo esto, porque su voz interior sea la correcta , pero...a mi me va estupendamente todo esto y no sé si llegaré al objetivo, pero andar por el camino correcto ya es algo.




Y andaba yo reflexionando en el capítulo de la libertad, que abarca muchas cosas como la libertad de hacer lo que uno realmente quiere, y no lo que a veces , hacemos obligados por las circunstancias, o por los deseos no propios, si no de los que nos rodean.

Y me llevó a una palabra que siendo sencilla, en ocasiones es muy importate saber pronunciar, la palabra NO.


¿Parece fácil pronunciarla?, pues yo seguramente me perdí ese capítulo de barrio sésamo.... pero estoy en el camino de aprenderla.


Hay otro capítulo que me llamó la atención , el amor.


Se trata de empezar a querernos nosotros para saber amar a el resto. ¿Parece fácil?, ¿ que responderíais a la pregunta de , a quien quieres más?.

Déjame que responda por ti... en primer lugar, a mis hijos, y después a la pareja , ¿y donde quedamos nosotros mismos?.


Lo siguiente es decir..." a bueno, eso se sobre entiende", pero...¿ eso es seguro? , ¿ o en ocasiones no es asi?. Pues mira, voy a quererme mucho porque, ¿quien me va a querer más que yo?.

A raíz del capítulo titulado, ser cordial, recordé que hay una expresión sencilla que ,creo , actua como un catalizador de las situaciones diarias, es sencillita:
¡BUENOS DIAS !

¿Habéis probado entrar a cualquier sitio y decir buenos dias?. Si vas a que te rellenen la declaración de la renta , y te diriges a la persona que te va a atender con un, buenos días, acompañado de una sonrisa..., a la persona le cambia la actitud, comprobado!!

¿Y en un ascensor?, prueba decir buenos días. ¿ Y cuando llegas al trabajo? ¿ y en la consulta del médico?... es una frase infalible, relaja tensiones y cambia los humores de la gente.

Podría seguir explicando todo lo que he aprendido leyendo y todas esas palabras que , dichas en el momento oportuno actuan como catalizador, como: perdón, gracias, te quiero... o pequeños gestos que también son fundamentales, una sonrisa, un abrazo , un beso..., pero temo aburrir porque esto es un blog de cocina.

Os dejo una historia sobre la importancia de escuchar, que me encantó:

Un empresario decidió que, para los regalos navideños a los trabajadores, este año , usaría un papel metalizado y elegante.
Quizás de este modo, pudiese sustituir a un costoso contenido, dada la crisis existente...

El fin de semana del 15 de Diciembre se decidió a envolver los humildes regalos con el ostentoso papel, y cual fué su sorpresa cuando no lo encotró en el sitio donde estaba.

-"¿Quién ha usado mi papel?, gritó enfadado.

Su hija de cuatro años con la cabeza gacha , se acercó a su padre y le dijo:

- "Fui yo papi, , es que...", quiso explicar la niña
- "Tú te callas y escuchas, es que nada!!, ese papel era carísimo y era para envolver los regalos de navidad!!, tendrías que haber preguntado!
- "Papá , no podía preguntarte porque era una sorpresa, era un regalo para ti..", dijo entre sollozos.

El padre enmudeció y se sintió un monstruo por haber gritado a la niña y avergonzado por su reacción, se animó a decir:

-"Oh..., perdón si te he gritado hija, pero es que ese papel era demasiado caro para usarlo todo en un regalo.
-"Si papi, pero la caja era muy grande y quedó tan bonita..."
- "Bien , veamos la caja, quizá podamos aprovechar aún el papel"

Al poco la niña bajó con una gran caja de cartón envuelta en el ahora inútil papel dorado.

-"Feliz Navidad, papi" , dijo la nena alargando el paquete al padre.

Invadido por la ternura, el padre intentó inutilmente salvar algo de papel, mientras se reprochaba no haberla escuchado.
Pero volvio a enfurecer al comprobar que la caja estaba... ¡VACIA!

- "¿No sabes que cuando uno hace un regalo y envuelve una caja usando TODO un rollo de papel , DEBE poner algo dentro? ¿No has aprendido que nunca se debe regalar una caja VACÍA?"

- "Es que la caja no está vacía, papi... Yo soplé setenta besos dentro de esa caja.. Así , cuando te vas de viaje, como no puedes llevarme contigo, te llevas los besitos que yo te regalé por Navidad..."

El padre se sintió morir. Abrazó a su hija y le suplicó el perdón por no haber sabido escuchar.

Se dice que el hombre guardó esa caja y su envoltorio debajo de su cama. Que allí estuvo durante años y que cuando se sentia desanimado o agobiado cogía de la caja uno de los besos que su hija le había regalado aquella Navidad y recordaba con el amor que ella los puso ahí...



Espero que os haya gustado.

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