GUISANTES A LA MURCIANA. Como los yankies

Los guisantes son una legumbre que en casa sólo nos gusta a mi marido y a mi. 
Creo que es raro al niño que le gustan los guisantes.

Y al pensar en esa fobia de los niños por estas bolitas verdes, me viene a la memoria la típica escena de película americana con el niño frente al plato de guisantes cocidos, desaboríos, jugueteando con ellos y lanzándole uno al hermano con disimulo, el padre leyéndo el periódico y la madre sirviéndolos a todos y ordenando que se coman todo el plato.

Pues pensándolo bien... para ser una cultura tan moderna, los hábitos que se representan en las películas, son clásicos, de un clásico que huele.

Oye, y que afición tienen los americanos a ciertos platos y a ciertos hábitos...

Por ejemplo: cuando quieren representar que se está comiendo verdura.. cascan los guisantes en el plato, que aunque son muy sanos, no es verdura, sino legumbre.

También son muy aficionados a la mantequilla de cacahuete. No hay película que se precie que no salga un tipo untando pan de molde con el bote de mantequilla de cacahuete en la mano.

Otro hábito que sale con mucha frecuencia en las pelis es la copaza de vino a deshora.
Que no estoy yo en contra del vino, válgame, pero es que en las pelis americanas es muy desproporcionado.

Que en cualquier momento te sale la buenorra rubia  de la película, se abre la botella, a eso de las seis de la tarde, mientras empieza a preparar la cena, se sirve una copaza y se hinca la botella ella solita, en un pis-pas.

Claro... de ahí que si la película es de miedo, en el momento aparece el asesino, la rubia no da pie con bola y en cuanto  se le ocurre bajar al sótano, preguntando ingénuamente 

- ¿Peter? ¿eres tú?
(Que esa es otra, no voy a entrar en lo chorra de la pregunta)

Sigo... en cuanto baja dos escalones de la escalera del sótano... a la rubia se le lian los pies, de la cogorza que lleva y cae rodando hasta abajo, con lo cual el asesino se ahorra un trabajito.

Y esto, señores míos, no ocurre porque la mujer sea rubia, no señor! ocurre porque no se puede uno beber una botella de tintorro a eso de las seis de la tarde con el estómago vacío sin picar algo. ¡¡Que para eso inventamos los españoles el tapeo!

En fin, que yo de tinto no soy, para que nos vamos a engañar, pero de guisantes, pues si.

Ahora bien, cocinados con más gusto, porque anda que no hay recetas ricas en nuestro pais.

Esta receta la encontré en un libro de cocina murciana, y la verdad es que está deliciosa y es muy sencilla de preparar, a ver que os parece.

Guisantes a la murciana


Para preparar estos guisantes necesitamos:

- un trozo de chorizo para cocinar
- un trozo de jamón para cortar en pedacitos
- 500gr. de guisantes, bien sean congelados o frescos
- dos huevos cocidos
- una cebolla tierna
- pimentón dulce
- sal y aceite
- una cucharadita de  harina
- un vaso del agua de cocer los guisantes.

 Ponemos a cocer los guisantes en agua y un poquito de sal unos minutos.
Reservamos un vaso de ese agua 

Ponemos a rehogar la cebolla tierna con un poco de aceite bien picadita.
Cuando esté blanda añadiremos a fuego lento el chorizo a pedacitos y el jamón también a pedacitos.

Rehogamos y añadimos la cucharadita de harina   y el pimentón dulce y seguidamente los guisantes y el vaso de agua de la cocción.

Dejamos cocer unos minutos hasta que espese, a fuego bajo y removiendo y por último añadimos los huevos cocidos picados

Servimos sin más, ¿que os parece?
 

 Espero que os gusten.




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