LOS REYES MAGOS NO TRAEN MASCOTAS, LOS ANIMALES NO SON JUGUETES

Aunque no pensaba publicar nada hasta pasado el Día de Reyes, precisamente por la proximidad de este día, he querido publicar para contaros alguna cosa, desde mi experiencia, y hacer una petición, en la medida de lo posible.

Quisiera concienciar, desde mi pequeño rincón, y desde mi experiencia, a las personas que hayan decidido comprar un perro o cualquier otra mascota, para regalar por Reyes, que los animales NO SON JUGUETES.
Quisiera contarles que deben pensar muy mucho que es lo que están adquiriendo.
Que cuando se compra un perro, se adquiere un compromiso de por vida, y salvando las distancias, es como un hijo.

Y puestos a pedir, si después de pensarlo bien habéis decidido tener un perro, por favor, daos una vuelta por la protectora de animales que tengáis más cercana a casa y ADOPTAD.
En las protectoras hay todo tipo de perros ansiosos por tener una familia. De todas las edades, razas y tamaños y se merecen una segunda oportunidad.

Los perros, como todo ser vivo, tienen unas necesidades, y lo que es más inevitable aún, cumplen años.
Y os hablo de perros pero hacedlo extensible a CUALQUIER MASCOTA.

Los cachorritos adorables no duran toda la vida, pasan a ser perros adultos y después se hacen viejos, y entonces ya no jugarán con nosotros como antes, y tendrán sus achaques, y aunque suene superficial, con el gasto de veterinario que eso conlleva.

Puede que a alguien le parezca una frivolidad pero no es asi, todo lo contrario, CUANDO COMPRES O ADOPTES UN PERRO, PIENSA EN LOS GASTOS EXTRA QUE TE APORTARÁ, y piensa si estás dispuesto a hacerte cargo SIEMPRE.

Por descontado os digo que esta responsabilidad y compromiso es agradecido por nuestras mascotas y nos lo devuelven con creces en forma de cariño y fidelidad. Y merece la pena SIEMPRE.

:::::::::::::::::::::::::::::::

En casa siempre hemos tenido perro, unas veces ha sido regalado por algún vecino que tenía cachorros, otras veces comprado, y esta última vez, adoptado de la protectora de animales.

Los que me tenéis en Facebook habéis visto fotos de Robin, nuestro perro "adoptado", la verdad es que el puñetero es muy fotogénico y mi hijo mayor lo fotografía de una y mil maneras.

(Robin se hace un selfi para que lo conozcáis)


Pero de Goofie hablo poco. Y Goofie  lleva con nosotros 16 años.


Gufi está muy mayor, y ahora está en una etapa especial.

Un error grande que comete la gente que adquiere un perrito como regalo para algún niño que lo pidió, es creer que cuando el niño jura que se encargará de él y lo sacará a hacer pis,  esto se va a cumplir. NO ES ASI, 
No es así, nunca es así, y tenéis que tener claro que el perro pasará a cargo de un adulto. Así que si a ningún miembro ADULTO de la familia, le gustan los perros, mejor comprad un peluche.


A Goofie hemos pasado a llamarlo "el yayo". El yayo está bien de salud, pero con sus achaques propios de la edad: apenas ve, apenas oye, y sus patitas están ya débiles, por lo que lo de subir al sofá de un salto ya ha pasado a la historia.

Al yayo hay que vigilarlo cuando anda por el borde de la piscina porque a veces , con simplemente sacudirse o estornudar, pierde el equilibrio y cae al agua. Como sus huesos ya no son lo que eran, no tiene fuerza para nadar y se puede ahogar.
Tengo que  tener cuidado y no cambiar las cosas de sitio o dejar armarios abiertos, o la puerta del horno, porque no se ve y se da golpes.

A Goofie lo llevo pegado a mi pierna porque soy su lazarillo, en mis pies encuentra él su referencia para moverse por la casa, y me sigue allá donde yo vaya. A veces, si me muevo muy rápido, se queda parado, y va girando lentamente hasta volver a encontrarme.

A veces jugamos con él y lo hacemos enfadar, porque ahora se mosquea con poco, se ha vuelto un cascarrabias, pero sabemos que  le gusta notar que aún forma parte de nuestros juegos, y que se le quiere

Ya no puede comer cualquier cosa pues se pone malo de la tripa, y hay que cuidar un poco más la alimentación y darle comida de perro más blandita, pues sus dientes también son de abuelete.

No sabemos cuantos años lo tendremos con nosotros,(de hecho, a nuestro otro perro lo adoptamos pensando en el día en que Goofie faltase) , pero si habéis decidido adoptar o comprar un cachorro, os pido que tengáis en cuenta que, al menos 16 o 18 años, vuestro perro os acompañará y sus últimos años serán duros, como los de una persona anciana, con sus achaques.
La gente , o vosotros mismos pensaréis que es un estorbo, pero cuando esto ocurra, paraos a pensar en todo el amor  que os ha dado a cambio de poca cosa, una caricia vuestra, un ratito de juego, un paseo por la playa,...

Pensad que es cuando más os necesita, y cuanto más tenéis que demostrarle y devolverle el amor que él os ha dado.

Pensad también en una cosa: Si le regaláis un perro a un niño, y después eludís responsabilidades con el animal, la enseñanza que tendrán vuestros hijos es esa: 
ANTE LOS PROBLEMAS, HAY QUE ELUDIR RESPONSABILIDADES.
¿Eso es lo más correcto? Creo que no...

Para finalizar me gustaría desearos lo mejor para el año nuevo, y si este escrito sirve para que alguien se piense dos veces regalar un perro como el que regala una corbata... me daré por satisfecha.

Los amantes de los perros, y de los animales en general sé que estaréis de acuerdo conmigo.

Ahora si, ya no os doy más la paliza, y doy mis más sinceras gracias al que haya conseguido llegar hasta el final y leerme todo. y os felicito por el nuevo año recién estrenado.

¡¡FELIZ AÑO 2015!!



Print Friendly and PDF